El ejercicio en clase consistió en la expoloración prinicipalmente de nuestros sentidos. Se trataba de cerrar los ojos y caminar de acuerdo a como lo fuera indicando el profesor, esto nos permitió sentir, pensar y actuar de diferente modo al que cotidianamente practicamos , pienso que esto es debido a que estamos tan habituados a ser como algo programado, es decir, no valoramos el hecho de tener nuestros sentidos funcionando, entonces al privarnos, aunque fuese momentaneamente, pudimos coincibir nuestro alrededor de forma distina, cambio nuestra percepción del espacio, del sonido, del rededor. Creo que más que de autoexploración fue un ejercicio de conciencia, particularmente me hizo valorar mucho el estar físicamente plena.
Al escuchar las diferentes sensaciones de la experiencia pude notar qué tan variada es la diversidad emocional, no todos pensamos similar, algunos de nosotros coincidió en ciertos puntos, pero al final fue obvio que cada quien lo había experimentado a su manera.
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